Publicado el marzo 29, 2020 ·

Rehabilitación de la marcha con el dispositivo robótico LEXO.

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Tras sufrir un Ictus u otro tipo de daño cerebral adquirido, la marcha es una de las actividades que suele verse afectada. Aproximadamente el 70% de las personas que conservan la capacidad de caminar, no pueden hacerlo a una velocidad normal, por lo tanto su día a día se ve limitado (Hesse, 2008). La velocidad de la marcha y la distancia recorrida son algunos de los parámetros que miden algunas de las escalas actuales que se utilizan para valorar la marcha después de haber sufrido un accidente cardiovascular. Hay diferentes intervenciones y ayudas técnicas para trabajar esta actividad (como puede ser la cinta de marcha con o sin suspensión del peso corporal, entrenamientos con asistencia electromecánica,  exoesqueletos, entre otros). 

Puesta en marcha

En Neuron contamos en exclusiva en España con Lexo, un sistema efector final, el cual mueve solo los pies, estando estos fijos en un reposapiés. Las articulaciones de cadera y rodilla quedan libres, por lo que necesita una mínima colaboración activa por parte del paciente (hay tres modos: pasivo, asistido y activo). A nivel de puesta en marcha, se necesita no más de 2 minutos si la persona es independiente (en este caso, se le pone un cinturón de asistencia) y tan sólo 5 minutos si el participante necesita asistencia completa (en este caso, va con arnés y suspensión), tiempo bastante inferior a otros sistemas electromecánicos que hay en la actualidad. Gracias a este rápido setup, las personas aprovechan mucho más sus horas de rehabilitación. 

Estudios clínicos

Según Mehrholz J et al. en 2018, tras haber realizado un estudio comparativo entre no entrenar la marcha, hacerlo con cinta de marcha con o sin suspensión del peso corporal (según Mehrholz en 2017, éste apropiado para personas que ya caminan), tratamiento convencional y entrenamiento asistido electromecánicamente con dispositivos efectores finales o exoesqueletos, concluyeron que existen mejoras significativas en la velocidad de marcha con el entrenamiento asistido por un sistema de efector final; y en cuanto a la distancia caminada, tanto el entrenamiento en la cinta de marcha con o sin suspensión de peso corporal como el sistema efector final, aumentaron la distancia recorrida. Este análisis complementa la evidencia existente con la confirmación de que el entrenamiento para caminar para pacientes con accidente cerebrovascular debe ser altamente repetitivo con apoyo parcial (distal), en lugar de depender de sistemas de asistencia completos (exoesqueletos). 

Este estudio demuestra que los sistemas de efector final como Lexo, se muestran eficaces como herramientas en la rehabilitación de la marcha después de sufrir daño cerebral adquirido, aumentando la velocidad y la distancia recorrida después de la rehabilitación. 

Los protocolos de rehabilitación de la marcha de Neuron apuesta por  diferentes abordajes para la rehabilitación de la misma. Como herramienta que apoya a los fisioterapeutas para conseguir los mejores resultados en esta rehabilitación contamos con Lexo. Este se usan de maneras diferentes y en combinación con otras herramientas, siempre  teniendo en cuenta la motivación y necesidad de la persona, para dar la intensidad y la repetición en la rehabilitación que la evidencia ha demostrado necesaria para aumentar el potencial en la rehabilitación de las personas. 

Ana Lozano
Fisioterapeuta de Neuron 

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